Cobertura del nuevo disco

Entrevista en Vuenosairez

La banda platense se prepara para su presentación doble en Niceto Club este fin de semana. De paso, nos colamos en un ensayo para ir precalentando en la espera a los shows que se vienen.

¿Cómo perciben hoy, viéndolo retrospectivamente, su primer álbum “Extraño Lugar” (1996)? ¿Qué cambió en Los Estelares 14 años después?
Con admiración, fue un trabajo intensivo el de nuestro primer disco, lleno de inspiración y atrevimientos musicales, prueba y error, frescura, sabíamos que estábamos abordando una instancia muy importante. El primer escalon de la trayectoria estelar. Hoy lo disfuto y lo extraño. Todos hemos crecido.

Mencionaste alguna vez que “la claridad de Los Beatles nos une a todos” (a la banda). ¿A qué te referís?
Todos escuchamos mucho a los Beatles, ahora nuevamente remasterizados! Son un compilado de la canción rock pop, una verdadera biblia, aprendimos con sus discos.

(…)

  • Share/Bookmark

La vida en detalle

Consumada la conquista interior, con un puñado de melodías instaladas en el imaginario colectivo, el grupo nacido en nuestra ciudad se prepara para cruzar otras fronteras. En charla abierta con el Joven, Manuel Moretti proyecta, evalúa, repasa y revela cómo es encabezar una de las mejores bandas de rock cancionero del país

Por ahora, sobre las tablas predominan el enfoque poderoso y la cosecha reciente: “tocamos todas canciones nuevas grabadas en los últimos discos -por más que algunas yo las haya compuesto en otras épocas-” aclara Manuel. De cualquier modo, tanto antes como ahora, el repertorio de Estelares rinde tributo con herramientas nobles -guitarras políglotas, estribillos masivos, bajos sofisticados y austeros, un baterista como Carlos Sánchez que no se permite excesos-, a los santos patronos de la canción de todos los tiempos. Una lista que en el ámbito internacional debería incluir, según Moretti, a “Elvis, los Beatles, Dylan, Rolling Stones, Neil Young, Grateful Dead, Eduardo Mateo y Joao Gilberto”, y en el nacional a “Spinetta, García, Abuelo, Nebbia, Manal, Pappo, Fito y Calamaro”.

A cuatro décadas de la despedida de los alquimistas de Liverpool, el cantante piensa que “la canción popular sigue siendo tan buena como siempre, y no podemos negar que su mundo abarca un abanico gigante. Pero los Beatles fueron, sí, la cúspide de ese universo, una cima no alcanzada nuevamente por banda de rock alguna”.

Puesto en el juego de considerar cuál de sus discos aportaría más temas a un hipotético “grandes éxitos” de Estelares, Moretti admite que “‘Sistema nervioso central’ es el disco que tiene las canciones de más alta rotación radial de toda nuestra carrera”, pero se pronuncia por un ranking personal casi totalmente al margen: “hoy por hoy, mi ‘top 5′ es ‘Moneda corriente’, ‘Estrella’, ‘Un viaje a Irlanda’, ‘Campanas’ y ‘America’”.

Con cinco álbumes en las valijas (“Extraño lugar” -1996-, “Amantes suicidas” -’98-, “Ardimos” -’03-, “SNC” -’06- y “Una temporada en el amor” -’09-), esquivar los riesgos de la repetición puede ser una tarea ardua para el artista inquieto. Manuel subraya que “todo el tiempo intentamos manejarnos por terrenos novedosos, tanto en las letras como en lo musical; ‘Ardimos’, es muy diferente a ‘Sistema nervioso central’, y éste es muy distinto de ‘Una temporada en el amor’”.
(…)

  • Share/Bookmark

Nota en Rolling Stone: mágico corazón radiofónico

Un paranoico sube a un taxi. el tachero le pregunta a donde lo lleva. el paranoico le dice: “No te hagás el boludo que vos sabés bien adónde voy”. Fin del chiste. Los comensales se ríen. Mientras corto un pedazo de carne y alguien me sirve un poco más de vino, me pregunto quién inventará los chistes. No los chistes que pueden salir de los libretistas de humor, los que se representan en la televisión o en el teatro de revistas, sino los chistes callejeros, esos chistes cuzcos o cimarrones que parecen no tener dueño. Un amigo se jactaba de haber inventado un chiste y de haberlo puesto a circular en un cumpleaños. Al año exacto, me dijo, un desconocido, en otra reunión, le contó su chiste. Mi amigo se emocionó. ¿Pasará lo mismo con las canciones? Más allá de SADAIC y los derechos de autor, ¿no será emocionante escuchar que alguien cante una canción desconocida -para él- y que uno sea el autor? ¿No sería genial no tener que vivir de las canciones y sí vivir en las canciones?

Comiendo a mi izquierda tengo a un compositor. Su nombre es Manuel Moretti y es el líder de un grupo que se llama Estelares. Parece un nombre propicio también para una murga: Los Estelares del Club Bristol o para un grupo de cumbia. Moretti me contó que se le ocurrió el nombre porque quería algo bien popular, algo para contrarrestar el efecto grunge de los años en que Los Estelitas -como él les dice- empezaron a rodar. Desde que lo conocí, Moretti me hizo conocer dos cosas: sus canciones y sus amigos. Pablo Strozza, un periodista de rock, me dijo una vez que lo que muestra la vigencia de un grupo es que pueda tocar los temas viejos y hacerlos sonar actuales. Estelares tiene eso; pienso en el genial “La remera”, del disco debut. O “El corazón sobre todo”, del segundo disco (regrabada años después en el álbum de quiebre: Sistema nervioso central). Pero Moretti posee un tesoro superior: conserva los mismos amigos de las épocas duras, aquella de los saltos de trabajo y de las incertidumbres vitales y psíquicas. Los que lo ayudaron con casa, comida y afecto y lo blindaron para que pudiera hacer los estribillos de esas canciones inolvidables que te sacan el día para adelante, que aderezan el último whisky de la noche y que te convierten -sin salir de tu casa- en el héroe de tu propia retrospectiva. La canción crece en la mente de un compositor, pero se instala en el pecho de los que la escuchamos y la tarareamos, con un sentimiento eléctrico parecido al amor. Y algo de eso hay en torno de esta mesa donde estamos comiendo un asado perfecto. El lugar se llama El Rincón, queda en Villa Elisa. El parrillero y dueño de casa -una casa con diez pinos, con mucho pasto y rodeada de otras pequeñas casitas desperdigadas en medio de un bosque- se llama Juan Martínez Zuviría y es una pena que Juan José Saer -un gran escritor, famoso por su pasión al describir fenomenológicamente el rito del asado- se haya muerto sin conocerlo, sin poder probar esto que estamos comiendo. “El asado que hago es así de sencillo”, me dice Juan. “se hace lentamente y con bastante fuego”. El tipo tampocole pone firuletes a la cosa. Saca la carne o el chorizode la parrilla y la pone sobre una tabla de maderadonde todos cortamos y comemos. No hay platos individuales, no hay ensaladas para tranquilizar a las buenas conciencias. Hay carne, pan y vino. Y a la carne se la caranchea como al pescado. Mirándolo a Juan pienso que alguien tendría que escribir un ensayo sobre estas personas a las que conocemos de golpe y que, por esos misterios insondables de la empatía, al rato ya nos parecen amigos desde hace mucho. Puede ser que el vino que tomamos ayude. El vino es la puntuación del asado. Además de Juan, está el Pato Ragadale, un locutor que solía ponerle voz con un falsete mexicano a ese delirio que se llamó Televisión abierta, ¿se acuerdan? Y Nacho -primo de Juan- y Ricardo o “Richard”, un periodista que escribió un libro sobre Estela de Carlotto. La conversación salta de temas, como un CD rayado. Yo les digo que, ahora, me parece que lo mejor que hizo Charly García fue Sui Generis. Consigo una reprobación general. Arremeto: les digo que el último disco de Sui es un oráculo, que Charly se anticipó a la guerra por la Ley de Medios. “¿No escucharon cuando canta «tendremos un hijo si quiere venir, muchos desayunos y ningún Clarín»?” Todos se sirven más vino. Se empieza a discutir si Cappa debería o no haber perdonado a De Federico que, según dice Moretti, quiere volver a Huracán porque lo tienen colgado en Brasil. El tema es importante porque Moretti, cuando habla de fútbol, se pone muy serio. El jugó en inferiores en Junín y siempre repite que podría haber sido un gran futbolista, si se hubiera puesto las pilas. “Yo tenía ubicación en la cancha, sabía cómo dosificar el juego.” Por lo que dice, parece que jugaba en el medio, como un cinco. “Era más un ocho -me corrige-, más ofensivo”. Una vez, cuando me contó cómo fue el despegue de Estelares de un grupo de culto a un grupo popular, me dijo que Juanchi Baleirón -el productor de Sistema nervioso central- le dijo que escribiera las canciones con estribillos, que las volviera hits, que él intuía que la música de Moretti tenía eso en potencia. “Entonces pensé que no quería que me volviera a pasar lo que me pasó con el fútbol, no quería perder el tren otra vez y me puse a componer para dar todo.” (…)

  • Share/Bookmark

Nota a Manuel y reseña del disco en revista Métrica

Vía correo electrónico, Manuel Moretti, líder de la banda, “habló” con Métrica de la poesía, los prejuicios rockeros, el dream team del rock argentino y la gestación de sus discos.

¿Qué discos o artistas provocaron en ustedes el deseo de formar parte de una banda de rock?
No se si quise formar una banda de rock en principio, se me fue imponiendo. Quizás fue una reacción catártica de mi sensibilidad ya afectada por cierto en aquellos años iniciáticos por problemas personales y drogas y porque artistas como Spinetta, Beatles, Roberto Carlos, Lou Reed, Bowie, Miguel Abuelo, Nino Bravo, Charly García entre otros muchos machacaban mi centro neurálgico.

En los últimos discos de Estelares hubo invitados de renombre que colaboraron en canciones, ¿con qué otro músico del rock argentino te gustaría grabar un tema y por qué?
Soy un devoto de los cantantes populares, de los buenos intérpretes. Quiero grabar por razones obvias, fundacionales te diría con Luis Spinetta y Charly García y le sumo León Gieco, podría enumerarte unos cuantos mas de varios géneros musicales incluso, pero me quedo con estos tres.

En muchos temas (“Súper Acción”, “Campanas”) se nota que utilizás un método a la hora de elaborar las letras, uniendo imágenes con la destreza necesaria para que en su sucesión adquieran cierta intensidad poética; el título del disco parece aludir a Rimbaud: ¿sos un lector de poesía?, en caso de serlo, ¿qué poetas o escritores marcaron tu forma de elaborar las letras de la banda?
Una temporada en el infierno fue mi libro de cabecera hacia el final de mi adolescencia. “Es necesario ser absolutamente moderno” escribió alguna vez y trato de informarme lo más que mi débil voluntad soporta, de todas formas son muchos años dedicados a la manifestación sensible, cine-literatura-poesía-música-plásticos-bailarines, ¿cuantas cosas más podría enumerar? Quizás la mas importante es la observación (consciente o inconsciente, dijera Charly en inconsciente colectivo)

¿Por qué razón la banda no editó discos entre 1998 y 2003?, ¿se replantearon desintegrarse? (un espacio un tanto extenso si tenemos en cuenta la periodicidad con que lo hicieron antes y después)
Fue una época como de revisión y encierro, tocamos 4 o 5 veces a lo largo de 1999 Me/nos encerramos a componer y hacia el final del 1999 yo quería cambiar, irme de La Plata, buscar un productor artístico, no quería ser mas la banda y compositor de culto, mis canciones gustaban mucho a especialistas pero yo seguía encerrado en una habitación de 3 x 3 , era la hora de salir al campo de juego y con Víctor decidimos mostrarle el material a Juanchi , a Baleiron le gusto mucho el material y lo que iba a ser un demo termino siendo un disco que tardo ( por muchas circunstancias) tres años en ver la luz. Empezamos a trabajar en diciembre del 2000 y el disco salió en noviembre de 2003.Creo que nunca pensamos en separarnos aunque la ansiedad que genero la tardanza de la edición del disco me disparo a “editar” un cdr con mis demos llamado La mañana del aviador.

Un clásico en el movimiento del rock es que cuando una banda under alcanza cierta popularidad comienza a tener conflictos con su público original o incluso con el éxito mismo, ¿a ustedes y sus seguidores cómo les pegó la masividad y de qué manera la manejaron?
Un clásico prejuicio del rock es que popularidad es igual a basura. Santa idiotez adolescente: ¿que decimos de la masividad de The Beatles? La buena música esta hecha para ser escuchada por la mayor cantidad de gente posible. Si nosotros hacemos buena música pues que la escuchen hasta los mirlos!!!! (sic).

Por vicios de la crítica de rock se suele aglutinar bajo diferentes entelequias a diversas bandas de rock (ejemplo: “rock barrial”, “nuevo rock argentino” en los 90’) que supuestamente tienen algo en común, ¿hay artistas de la escena actual con los que de alguna forma se sientan hermanados a la hora de encarar el modo de hacer música?
Me parece que lo único que te iguala al respecto es la participación de los mismos valores estéticos, quiero decir no tocamos Atahualpa pero es probable que a los Pez, como a los Killers Burritos (que tampoco lo tocan) les guste tanto como a nosotros. (…)

  • Share/Bookmark

“Busco ser un cantante a secas”

Aunque admite tener voluntad literaria en sus canciones, el líder de Estelares busca su lugar como simple entretenedor.Entrevista a Manuel Moretti

Lleva anteojos de sol, luce campera negra ajustada y arrastra una valija con las pertenencias que hacen a todo rock star, pero también a un viajante cotidiano. Es que Manuel Moretti, líder y cantante de Estelares, prefiere a esta altura ser todo a la vez, sin complicarse: cantante popular y de culto, estrella pop y cantautor melancólico, ícono y ser humano, todos los rostros son posibles, depende de quien los imagine. Por eso el grupo platense pudo darse el lujo de tocar en la fiesta de la Primavera (en el Parque Sarmiento, el lunes), sin perder ni un ápice de su espíritu romántico. “Esto es un oficio y es un trabajo. Si yo vengo de la poesía o de la devoción que tengo por la literatura, y después toco para 15 mil personas, a mí me encanta. Es más, mientras más son los que me escuchan, mejor me siento”, asegura el día después de haber sido convocado por la Secretaría de la Juventud.

En el mismo sentido, a pesar de la buena recepción que tiene la banda en el público más joven, Moretti prefiere abrirse a todo: “No le presto atención a eso, pero igual a veces los chicos me sorprenden, porque sé que las letras que escribo son en general para un post-30. De todas formas, el otro día en La Trastienda había gente desde los 20 y pico hasta los 40. Al ser un evento popular, me encanta que haya todo tipo de personas”.

Una de las curiosidades del show primaveral fue la filmación de un video a cargo de la productora Garabato Animaciones. El clip se centra en la canción No hay más, del bajista Pablo “Pali” Silvera, e incluye una historia de amor entre skaters. “Es una canción que le gustó a Claudio Rosa, de Garabato, que mandó una idea para hacer un video. El tema es superplatense, bien melanco y muy Virus”, expresa. “El clip va a quedar para que lo tenga la banda, para que lo vean los fans”, dijo Moretti. (…)

  • Share/Bookmark

Reseña del disco en Vuenosairez

“Las trémulas canciones me hablaron de ti y yo sin fe” canta Manuel Moretti en el track que posee uno de los mejores estribillos de “Una temporada en el amor”. Justamente, el adjetivo trémulas bien puede aplicarse a las canciones (que se debaten entre los medios tiempos, el rock, el pop y un puñado de baladas) que dan forma al quinto disco de Estelares: catorce temas frágiles con letras en las que la nostalgia y el desamor parecen cubrirlo todo. De hecho, ya el título del sucesor de “Sistema Nervioso central” (aquella placa con la que la banda alcanzó el éxito masivo luego de más de 15 años de carrera) tiene como clara referencia “Una temporada en el infierno”, el clásico libro del poeta francés Arthur Rimbaud. Y esto no es incoherente con los textos de Moretti para quien, el amor y el dolor muchas veces parecen ser la misma cosa. Basta con repasar los versos de “Cristal”, el primer corte, para comprenderlo: “Mas a pesar de todo, tu bondad y mi crueldad sé que no he de perdonarte que no me hayas vuelto a mirar a la cara”. Desde luego, para desarrollar esta melancólica visión de las relaciones humanas ha sido muy importante la influencia tanguera que acompaña al grupo desde “Extraño lugar” su debut de 1996. De hecho, el tango ya esta presente en “Una temporada en el amor” a partir de la portada y el arte interno compuesto por ilustraciones representativas de las milongas y sus personajes. (…)

  • Share/Bookmark

El rock tiene prejuicios con la palabra amor

Cuando creían que su momento nunca llegaría, Sistema nervioso central, su disco anterior, los acercó a la masividad. Fito, Mollo y Calamaro los elogian. Cómo un puñado de hits les cambió la vida. Estribillos, Nino Bravo y rock & roll.


Manuel Moretti, el cantante y líder de Estelares, agarró una guitarra por primera vez a los 21 años: “Estaba loco como una cabra, angustiado, con problemas familiares y de drogas. Corrió riesgo mi estructura afectiva, tenía una soledad muy grande más allá de las drogas, aunque probablemente una en especial me alteró el sistema nervioso. En el ’87 me fui de Buenos Aires a La Plata para limpiarme. La manera de volver a relacionarme, de a poco (me llevó un montón de años), como hombre social, fue encontrar la melodía y el verso. Empecé a escribir canciones y a todo el mundo le parecían buenísimas”, cuenta en un bar del Abasto. Ese “todo el mundo” incluía a Rocambole, que les hizo la tapa del primer disco (Extraño lugar), la Negra Poli y Skay, de Los Redondos. “Empezó a convertirse en una profesión. Y supe que nunca iba a dejar las canciones. Pero igual tuve miedo, pensaba si íbamos a lograr algo, a los 30 tenía la sensación de que se nos pasaba el tren…” (…)

  • Share/Bookmark

Para Estelares, llegó la hora de la popularidad

El grupo acaba de editar Una temporada en el amor

Para Manuel Moretti y Estelares llegó la temporada consagrada al amor

Mediodía soleado y caótico. Media ciudad está colapsada por marchas, protestas y paros programados. Los Estelares tardan en llegar desde La Plata. A las 14 están programados una firma de autógrafos y un petit show de cinco temas en el Musimundo de Santa Fe y Callao, pero cuando faltan 15 minutos nadie llega, sólo Manuel Moretti está en el camarín improvisado matando el tiempo. “Estoy asustado”, confiesa por segunda vez; la primera, casi una hora atrás, fue cuando en la puerta de la disquería una chica se acercó a pedirle que le escribiera algo en su cuaderno. “Tus canciones son una inspiración para mí”, le dijo ella con una voz cristalina.
A Estelares le llegó la hora de la masividad. Después de la explosión radial que la banda formada en La Plata vivió con Sistema Nervioso Central (06), es el turno de la confirmación, del último salto. Manuel sabe que las canciones las tiene y, sin arrogancia, señala tres o cuatro “cortes” seguros que sonarán en la radio. Tampoco peca de ingenuo: sabe que cuenta con el apoyo de su compañía para que los temas de la banda suenen hasta que se adhieran a la memoria colectiva. (…)

  • Share/Bookmark

Entrevista a Victor

Hicimos un disco hermoso…. nos dice Víctor acerca de Una Temporada en el Amor, reciente edición de Estelares. ¿Cómo sobrevivir en el maintream sin perder la calidad de esas canciones hechas para perdurar que el grupo supo construir?


Con la edición de “Una temporada en el amor” Estelares atraviesa un momento crucial en su carrera. La banda, que recorrió el under desde los noventa, enfrenta un desafío interesante: mantener con su quinto disco la atención que generó con el notable y exitoso “Sistema nervioso central”. ¿Cómo sobrevivir en el maintream sin perder la calidad de esas canciones hechas para perdurar que el grupo supo construir? El guitarrista Victor Bertamoni (responsable directo del sonido de Estelares) es el encargado de darnos la respuesta y, de paso, revelarnos algunos de sus secretos como instrumentista en esta entrevista exclusiva. (…)

  • Share/Bookmark

Una tierna temporada en el amor

Me pasó tres veces en una semana. ¿Demasiado? Sí, claro. Por eso me dio para pensar. Pensar en nada. Pensar en el amor, en los enamorados, en esa fiebre incurable que nubla los sentidos, que no tiene antídoto, ni vacuna, y que, aunque enferma de muerte, uno ansía locamente desde que es un chico, tan chico como para ver “Mi novia Polly” y creer que cuando se siente amor se tiene la cara de tonto de Ben Stiller y las piernas de Jennifer Anniston.

Me pasó cara a cara con Liniers, cuando el dibujante tierno de la contratapa de La Nación, me habló de la sonrisa de su hija Matilda que, desde la cuna, mientras él juega con pingüinos, conejos, aceitunas, Enriquetas y Fellinis, lo mira con la mirada más linda, más luminosa que jamás, ni en sus sueños más hermosos, imaginó dibujar, ni ver, ni mirar. Cuando la ve, se levanta y se va, a acunarla en sus brazos, sin que nada, nada más, tenga algún sentido. (…)

  • Share/Bookmark
Pagina Siguiente »

EstelaresEn el  Pirineos Sur de Huesca, EspañaEn la casa de gobiernoEstelares - América (compilado)Tapa suple AsteriscoEstelares en Córdoba
Loading...Loading...


5 de Agosto en El Estudio de La Plata (Extraño lugar)

Durante 3 jueves de Agosto vamos a estar participando de los festejos por otro aniversario...
Leer Más >

Jueves 19 de Agosto en El Estudio de La Plata (Amantes suicidas)

Durante 3 jueves de Agosto vamos a estar participando de los festejos por otro...
Leer Más >

Jueves 26 de Agosto en El Estudio de La Plata (Ardimos)

Durante 3 jueves de Agosto vamos a estar participando de los festejos por...
Leer Más >

23 de Septiembre en La Trastienda

Volvemos a San Telmo para recibir la primavera, el jueves 23 de Septiembre a las...
Leer Más >