Moretti: “Escribir canciones es mi manera de relacionarme con el mundo”
Son varios los títulos que se barajan para el disco de Estelares que sucede a “Sistema nervioso central”. Pero parece que “Una temporada en el amor” es el que más posibilidades tiene.
Manuel Moretti: Por ejemplo ésta es una canción del año ’98… (me cuenta Manuel mientras se pone a recitar)
“Ya somos campeones, no hay lugar al que llegar
El cielo nos miente, todo es distinto desde aquí
El silencio mata, lo peor es no sentir”
Yo me daba cuenta cuando empezaban a funcionar los temas del nuevo disco en los ensayos, porque los pibes empezaban a descubrir arreglos alucinantes, y pensaba: “esto no estaba en ningún plan”, aparece de tanto tiempo estando juntos. Y nos decíamos: “uh, bueno man eso está buenísimo, si está buenísimo”.
El disco tendrá varios invitados: Fito Páez (en “Autobuses”), Ariel Rot, Los Super Ratones, Coki Debernardis, Carlos Banderas y Juanchi Baleirón (también productor).
El primer corte de difusión del disco se llama “Cristal”. Acá rescatamos la versión original, grabada en vivo en diciembre del ’91 con la banda anterior de Manuel, Los Peregrinos.
Una hipersensibilidad sobresale en la prosa de Manuel Moretti, casi como un don que genera esa conexión íntima mix de Tom Petty y Neil Young en las canciones de la banda. Pero con una melancolía que todavía no llego a entender si viene del Blues o del Tango… por la garra para contar las cosas de una manera tan vibrante.
Y después de un discazo como el que hicieron… tiene sentido. También aparece el fantasma de la presión de tener que superarlo. ¿Lo vivís más relajado el tema de la composición o ves que tenés un público fijo que no querés perder?
SNC fue el disco que más sonó, que más nos mostró, que puso en las orejas nuevas el nombre de Estelares. Entonces, este disco empezaba con ese dato a favor y con una cuota de sana presión. Ahora me siento más asentado como compositor. Te digo la verdad, te lo digo más seguro porque ahora me siento más seguro como compositor. Cuando una letra la siento muy fuerte, me doy cuenta enseguida que es una nueva canción. Cuando me siento a componer, no me presiona que nos escuche más gente, eso es algo que me gusta, no tengo problema. Lo que sí es seguir aprendiendo, de tener un demo a tener un resultado final de lo que es este disco es todo un proceso, estando la carrera afianzada, hizo que se mejoraran muchas cosas, que estamos siempre de gira y conocemos lo mejor y lo peor de cada uno.
Y si, la convivencia no es fácil (Manuel se sonríe). Seguro que crece la banda a nivel humano que quizás en otras situaciones no se da, sobre todo después de un disco como “Sistema nervioso…”.
A ver cómo viene esto, yo tengo un montón de épocas. Fuimos buscando y arrancamos, encontramos cosas, fuimos mejorando, la banda iba mejorando notoriamente y un día nos encontramos con 17 temas que nos encantaban.
Si, yo creo que tiene mucho que ver con la profesión del músico que después de tanto tiempo de estudiar, ya empieza a abarcar ciertos conocimientos y eso te sale solo.
Si, es verdad, pero como toda profesión…
Lo que pasa que en el arte se profundiza un poco más eso, porque no es tan mecánico.
Claro, tal cual, de mecánico no tiene nada. De estos sistemas, aparecieron en mi nuevos rasgos compositivos, nuevos datos que vienen con naturalidad. En mí y en la banda, que la banda es un cañonazo sonando así. Y eso tiene que ver, con esta cosa tan preciosa que se llama oficio.
¿Se van criticando entre ustedes? ¿Se van enseñando?
Claro, nos decimos: “sí, esto está bueno”, “no, eso me parece que no Manuel o me parece que sí”. La idea es que siempre estamos con las orejas abiertas para escuchar, pero cuando alguno le parece que tiene una convicción decís: “si, es así” y estás seguro. Así vamos evolucionando.
Yo no creo demasiado en la evolución en el arte, creo que uno va cambiando, aprendiendo.
Claro, es como el “ya somos campeones no hay lugar al que llegar”. vamos aprendiendo, siempre uno puede dar más, eso es lo lindo. Por eso estaba tan enroscado, pero digo (y se pone a pensar) yo pensaba para el último disco un título para afuera “Una temporada en el amor”. Pero alguien puede decir: “uy, sos generoso”. Pero generoso hasta que llegás a la esquina, después te las tomás porque te asusta el amor, viste?. Quería un título generoso, estaba asustando de ponerle eso porque la gente siempre mal interpreta, pero se me ocurrió así. Van a decir: “Este es blandito”, no entienden que es más pesado que cinco containers juntos.
Pero puede ser una temporada y que después continúe en otras temporadas, que no pase de moda.
Y no, pero usar la palabra amor era el tema, hay mucho prejuicio. Pero por suerte me voy deslindando, por suerte nunca le di mucha bola. De ahí viene que yo sabía que con mis canciones algo iba a pasar. No me olvido más que una vez estábamos por tocar y una chica de unos 14 años me dice: “dame un beso, porque vos vas a ser famoso”. Me lo dijo así! Sin alarma y sin nada. Le di mi vida a las canciones y no me arrepiento.
Me contabas antes esto de lo bueno que es tocar en vivo, ¿cómo ves que progreso la banda en vivo?. ¿Todavía te genera nervios o ya tenés ganas de salir a tocar y preferís el vivo que trabajar el estudio?
Disfruto todas las instancias, me parece que es súper sano también ponerme nervioso. El vivo lo disfruto mucho. A veces bueno, tocas todos los fines de semana a las 5 ó 6 de la mañana, eso te lima. Pero ahora ya estamos habituados a tocar ante 3000 o 4000 personas, como el año pasado con Calamaro. Ves que por lo menos los mil de adelante te aplauden y no lo podes creer, está buenísimo.
Ah, está buenísimo si!
Y qué te parece? (Risas)
Pero… te imaginabas que ibas a llegar acá?
De la nada empecé a escribir canciones, pero te digo así de la nada. Cuando tenía 21 años si me gustaba leer y escuchaba mucha música, pero nunca había agarrado una guitarra. Después un poco por circunstancias personales y demás, me vi. Movido por angustias, un poco por lisergia también empecé a escribir.
Vos sos muy letrista, eso es lo que a mi me sorprende, a veces no es fácil encontrar una banda tan equilibrada, de muy buen nivel musical y tanta poesía.
Yo amo la poesía, la literatura es algo más difícil. Yo puedo leer a Mailer y sé que lo entiendo, y no sé si es porque en una canción pienso que hago literatura, en un canción me relaciono mucho con la palabra, me entendés?. Y lo que si sé es que la segunda canción fue “Ardimos” y ahí me di cuenta: “acá hay algo, esto me sale solo”.
¿Cómo fue la formación, con quién estudiaste?
No, nada, me puse a estudiar después de componer 50 canciones.
Y de escuchar tanto…
Si, y también del amor que tengo por el lenguaje sensible… qué se yo. No estudié literatura, pero entiendo los versos, entiendo la prosa florida.
Por ahí, porque lo viviste.
Bueno, esa etapa puntual de mi vida fue crucial para componer, logré traducirlos, sublimarlos en términos psicoanalíticos. Yo estudié cuatro años de Bellas Artes también, en La Plata, grabado, dibujo, tengo dos años de teatro.
¿Rocambole fue profesor tuyo?
Claro! Si, si me adora. Fue uno de los primeros que me hizo notar todo esto.
¡No me digas!
Por eso te digo, creo que es mi manera de relacionarme con el mundo, escribir canciones.
Agustina Luxardo













